jueves, 10 de octubre de 2013
Las diferencias y el pequeño.
lunes, 7 de octubre de 2013
Nubes de colores.
.
.
.
Toman forma tapando la luz y, extrañamente, brillan.
.
.
Necesitaba hablar con alguien y no sé realmente con quién hacerlo, pero contárselo a otra persona convierte esto en algo más "real" y puede que prefiera que no se convierta en algo tangible.. Tengo la sensación de que me estoy volviendo loca y creo que prefiero que, de escuchar alguien estos pensamientos, sea alguien importante, aunque siga sin estar segura de si quiero que sean escuchados, así que no intentes encontrarle sentido a esto porque la cordura parece haber decidido que mi cabeza ha dejado de ser un lugar habitable tanto en lo que tiene que ver con mis actos como con mis pensamientos. Tampoco es necesario que lo leas si no quieres hacerlo.
Necesitaba llorar y lloré sin lágrimas aunque no en silencio, pero ya no estoy ni segura de por qué a día de hoy me encuentro llorando. Tal vez por todo. Tal vez por nada. Tal vez ni siquiera estoy llorando por mí misma.
Ha pasado una semana y desde entonces me comunico con el mundo lo justo y necesario, no porque me encuentre mal, sino porque nada tiene el sentido que debería tener. Parece que lo "real" sencillamente ha dejado de "ser" y mi extraña personalidad flota en la nada de la que está llena mi cabeza.
Últimamente siento que me muevo demasiado por lugares a los que no pertenezco y hasta mis propios pensamientos comienzan a rechazar la "lógica" con la que estoy viviendo mi vida y ya no tengo claro si eso es "bueno" porque lo critico y planteo todo, o "malo" porque ya no soy dueña de mí misma.
Incluso escribiendo esto pierdo el hilo de mis pensamientos.
Tal vez no es mi propia atención la que busco llamar, aunque es cierto que no me siento tranquila si no me estoy mirando continuamente. Tal vez me vuelvo loca sólo por tener algo que contarte o para que te preocupes por mí. No termino de tenerlo claro, pero es posible, aunque no por ello deja de ser cierto todo lo que estoy contando. Puede que sea un poco como cuando te envío esos mensajes sin sentido. En realidad no es que me aburra, como siempre te digo (o eso creo), pues tiendo a engañarme a mí misma sin darme cuenta, pero intentando analizarme escuché entre mis pensamientos que sólo buscaba hacerte ver que sigo existiendo o sencillamente poder leer una respuesta tuya, guardar unas palabras que me dirigieras, pero todo esto bien podría ser otra de las tonterías provenientes de mis comidas de cabeza. Sabes que tiendo a dramatizarlo todo, pero aunque yo misma sea consciente de ello, necesito enseñarle a alguien todo ese drama o éste me acompañará como una sombra demasiado equipada hasta que mi cabeza y mi alma exploten.
No tengo nada claro. No termino de entender ni la expresión de mis propios sentimientos.
Siento que soy como un monstruo gigante que vive en un mundo a una escala demasiado pequeña y rompo todo aquello en lo que se posa mi interés. Y aún así yo soy la frágil, pues me retuerzo de dolor cada vez que rompo algo y a lo roto ya no parece importarle tanto.
Hace poco le di vida a un personaje. No lo interpreté, ni lo escribí, ni se lo mostré a un público; sencillamente le di vida. Me "convertí" en Kurome. Miré largo rato a "mi" reflejo cuando era ella y no encontré mi propia mirada, sino la suya. Sentí terror, admiración y magia al mismo tiempo. Se trata de un personaje imponente, de una mujer enorme, increíblemente maravillosa y fuerte, y yo le di vida.
En ese momento todo lo demás me pareció irrelevante, todo lo que tenía que ver con mi persona ya no era importante pues había encontrado mi vocación.
Y sin embargo, ahora mismo me encuentro incapaz de diferenciar lo real de lo irreal y, debido a esto, todo lo que me llega desde fuera lo acabo clasificando como mentira. Sobretodo aquello que tenga sentido. Sin embargo ya no tiene sentido que algo en mi vida tenga sentido, es poco realista y muy contradictorio y, en el fondo, en mi mundo ideal yo nunca he existido.
Pero se acabó presentando algo inesperado y me siento confundida cuando lo hablo conmigo misma, algo que saltó demasiado perfecto y demasiado diferente y se plantó justo delante de mí, dándole la vuelta a todo aquello que yo siempre di por hecho, maravillándome y mareándome al mismo tiempo y necesito saberlo: No pregunto esto porque no confíe en ti ni mucho menos, sino porque, como he dicho antes, he perdido casi todo lo que vendría a ser mi percepción medianamente coherente de la realidad y hay ciertas cosas que ya no sé si quiero calificar como verdad o mentira, así que directamente me pregunto por la "verdad":
¿Eres real? ¿Todo lo que hemos hablado hasta ahora era verdad? ¿Llegó a ser verdad y se convirtió en mentira?¿Te engañaste a ti mismo y me contaste a mí la mentira? ¿Sentías todo lo que me dijiste que sentiste? Tal vez no fue tanto lo hablado, o tal vez es sólo que no fue tan importante, pero a mí me marca y necesito saberlo, porque con la trayectoria que llevo tanto rato caminando, no pareces de este mundo. No encaja que aparezcas en mi mundo, no encaja que yo sienta lo que estoy sintiendo.
No sé si lo que ha perdido el sentido es la realidad en sí, si es mi cabeza, o si mis radicales altibajos sentimentales están haciendo que vea el mundo borroso y confunda los colores.
No tiene sentido que lo que siento no corresponda con lo que pienso.
Tengo mucho más que contar, y seguiría escribiendo, pero en estos momentos mi cabeza está completamente desestructurada y no pienso en orden ni recuerdo el hilo de mis pensamientos, hasta el punto de que no comprendo mis propias conclusiones... Pero se me acabará pasando.
Definitivamente no se me puede tomar muy en serio, lo más probable es que en una semana todas estas ideas se hayan ido, o incluso antes, pero necesitaba contar esto, aun si no tiene sentido que lo leas.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Nenúfar.
Esa noche no nos encontramos. Nos quedamos hablando en silencio, sin nada que decirnos, deseando volver a vernos y esperando a que resurgiera la magia.
Esa noche te pregunté si recordabas el preludio de la historia de la que nosotros ya no éramos personajes. Supongo que fue el momento de acabar la narración de aquél libro y guardarlo entre trofeos de cicatrices, pero por alguna razón yo me negué a hacerlo.
"Siempre" juramos... Los dos lo hicimos. Los dos nos hicimos una promesa imposible, pero el único que caminó por la realidad, dándola por imposible, fuiste tú, mientras yo me encerraba en mi mentira y me seguía jurando... Nos seguía jurando. "Para siempre" dije, a sabiendas que tú ya ni siquiera estabas.
Esa noche me preguntaste si me acordaba de aquél beso. Cómo olvidarlo. Cómo olvidar cualquier cosa que tuviera que ver contigo. Sobretodo ese beso... Ese beso en el que ni nuestros labios se rozaron, ese beso entre miradas, ese sobrentendimiento que se convirtió en mentira, ese malentendido sobre el que construimos nuestra relación... Pero que después, tras morir éste, sobrevivió en el aire. ¿Cuándo fue que se rompió? ¿Cuándo dejamos de intentarlo? ¿Cuando decidimos darlo por hecho y alejarnos? ¿Cuándo dejaste de contestarme cuando te decía "te quiero"?
Lo cierto es que antes de irte físicamente, ya te habías marchado. Decidiste desaparecer antes de que nuestra imposible promesa se hubiera roto. Perdiste la esperanza. Dejaste de intentarlo y me dejaste sola. Huiste...
No te esfumaste tan rápido al principio, pero dejaste de escucharme cuando no gritaba y, cuando se daba el caso, tu silencio y entereza lograban hacerme callar, cambiando lágrimas por suspiros y palabras por retrocesos, creándome adicción a alimentar dragones, agrandando mi falsedad y otorgando poder a la jaula en la que pago por estar, haciéndome tomar la responsabilidad de ilusiones ajenas.
Me pregunto cuándo fue que dejamos de "ser" juntos, cuándo fue que empezaste a dudar y a separarme de ti, cuándo dejamos de saber quiénes éramos cuando éramos juntos... Pero, aunque la interrogante siga allí, me gradúo de ese sentimiento. Importa, siempre ha sido y será importante pero, aunque recordándolo, me desprendo de él y me desprendo de ti. Me desprendo mi necesidad a arrastrarme detrás de ti y de creer que sigues vivo, porque no puedo seguir dependiendo de ti, ya no existes, has cambiado demasiado y yo tomo la decisión de imitarte.
Decido evolucionar por pura necesidad.
domingo, 22 de septiembre de 2013
"Natural".
sábado, 21 de septiembre de 2013
Pensamientos en materia prima.
Amar es diferente de gustar, enamorarte, sentir atracción, encariñarte, querer... Muy diferente.
Habría que encontrar la forma de que ese sentimiento no de representara de nuevo, como romper toda la relación, no por mí, sino por ellos, aunque significara a cortar uno de los brazos de mi alma por proteger a sus dragones imaginarios y eso, indudablemente, me corroería como ser humano y me endurecería como persona.
Claramente no sabes lo que significa "para siempre". La eternidad estable es imposible y el amor incondicional, una mentira.
No creo en el amor a primera vista ni en el enlace entre la atracción y el enamoramiento. No "creo en" ellos más que nada porque los odio, porque hacen mucho daño y en la sociedad en la que vivimos nos convendría bastante que estos no existieran.
Soy caos, soy fuerza, soy miedo y soy coraje.
Supongo que es mejor cortarse el brazo y sentir el dolor que volverse vegetal y fundirse con la nada. No me gustará ser persona, pero por lo menos soy humano.
Mis ojos están secos. Los ojos de los pasados también están secos, pero por una vez, por primera y puede que única vez, nuestra esencia es la misma y está de acuerdo consigo misma. Nuestro alma grita, llora y se desgarra al mismo tiempo. Se ha creado una línea que permanece intacta, brillante y amarilla durante todo el camino de la personalidad residente en un cuerpo que camina por la cuarta dimensión. Estamos escribiendo juntos, extrañamente unidos, compartiendo el mismo pensamiento y sentimiento.
La pregunta era, es, ha sido y será igual de simple, confusa e imposible: ¿Alguna vez has amado?
Un sentimiento que desborda tu alma. Dejas de ser capaz de cubrirte y te vuelves transparente, cualquiera que decida fijarse podrá ver claramente ese sentimiento. Aunque tampoco es un sentimiento, ni una sensación, ni un "estar"... Es sencillamente eso, es amor, amor puro sin refinar, amor no tratado, amor más fuerte y salvaje que toda tu persona y, sin embargo, fluye calmado, se desborda a sí mismo, flota ya no sólo dentro sino también fuera de ti, ese amor no te pertenece, solamente "es", ese amor no te controla, pero te domina completamente, utiliza tu alma como recipiente y, al no ser ésta capaz de abordarlo todo, la desgarra y la explota, y flota y fluye a tu al rededor, dejando que lo recojas y estando tú completamente roto, haciendo llorar a tu alma y dejando intactos tus ojos, haciendo que tu presencia grite y se retuerza, no de dolor, no de placer, no de felicidad ni de tristeza, no de bien ni de mal, sino de amor.
Tu presencia se retuerce de amor y tu alma grita y llora, clamando a "dioses" a los que el amor mismo comienza a dar sentido, mientras que tu esencia amante permanece intacta, movida y quieta, durante el paso de todas tus personalidades y distintas formas del "yo", dejando a esa luz amarilla, blanca y reluciente, atravesar todas tus dimensiones desconocidas.
La pregunta era, es, ha sido y será simple, confusa e imposible: ¿Amas?