sábado, 2 de mayo de 2015

Reflexión de urgencia.

Sola. Una vez más, estoy completamente sola. Supongo que no debí dejar de tomarme esas pastillas de locos, que lo único que puedo hacer ahora es pensar en el humo de mis pulmones ardiendo en sobredosis.

Pensaba que ya no sabía escribir, pero sólo había dejado de leerme, pues sé mejor que nadie que al abrir la boca nos engaño a todos, pero el movimiento de mis muñecas nunca miente.

He vuelto a quedarme completamente sola y ahora sólo sé taparme los oídos. Que no me queda nadie, que el reloj se ha roto y sigue dando vueltas, que los anillos los llevo únicamente en los zapatos y que puedo pasarme horas llorando al mirar mi lista de contactos, por no tener a dónde ir.

Ya no importa nada, he acabado por rodar incansablemente cuesta abajo, ahogándome en petróleo y colgada por los pies... Mientras se me caen los anillos.

Sé que soy yo al mirarme al espejo y reconocer mis ojos rojos y las treinta heridas que arrastro por suspiro.

01/05/15, 19:17.

Gilipollas.

Idiota. No pongas en mí tus inseguridades, tu estúpida necesidad de ser constantemente observado, admirado y necesitado. Idiota. Joder, eres idiota. No me beses ni me digas que me quieres para arreglar las cosas. Es cierto que no está bien mencionar la soga en casa del ahorcado, pero yo no sabía que seguías colgado. Pudiste simplemente pedirme que no fomentara tu balanceo, pero no me juzques por haberte ahorcado, yo no tengo nada que ver con tu muerte.

19/01/15

Lo siento.

Lo siento.

De verdad.

23/10/14 -- 24/10/14 (Julie)

¿Sabes, Fran? Te echo de menos. Te echo demasiado de menos. Tú, el idiota, el lejano, al que amé y aquél que me amaba, el gracioso, el estúpido, el que me calmaba y me enervaba, quien me comprendía, quien me paraba los pies, quien me aconsejaba y con quien me reía y lloraba y me enfadaba y me alegraba; Aquél sobre el que yo escribía poesía, la primera persona que me apoyó sinceramente, la primera y única persona que supo siempre quién soy yo: Aquél que nunca estuvo a mi alcance y que jamás consiguió acariciar mi pelo... El único hombre en mi vida que hubiera sabido hacerlo con suficiente tacto y ternura.

Tú, Fran. Tú, mi mundo sensible hecho persona, fuiste lo que llegó a ser cada hombre en mi vida e, incluso, ellos, todos juntos, rebosan carencias vitales comparados contigo.

Fran... Mi Fran... Sé que es egoísta pensarlo ahora, cuando más te necesito pero, Fran... Esta noche te echo demasiado de menos.

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¿Por qué nos da miedo que nos apaguen la luz? ¿Por qué nos carcome no poder vivir junto a alguien a quien amamos? ¿Por qué tenemos miedo a ser abandonados?

No sé si puedo permanecer mucho tiempo junto a alguien que no me deja acariciarle la cabeza... Duele demasiado.

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No soy capaz de romper una silla ni de darle un puñetazo a la pared. Siento el impulso, el deseo, la ira... Pero mi racionalidad se impone y lo primero que hago es concienciarme de lo ridículo de la acción y la ira comienza a dar vueltas en mi cabeza, consciente de que mi cuerpo no va a descargarla. No, en absoluto: Mis retorcidos arrebatos se apoyan en la racionalidad, son mucho más imperdonables, es maquiabélico, enfermizo, son castigos psicológicos a un completo colectivo dentro del que yo me hallo siempre...

viernes, 1 de mayo de 2015

11/03/15 (Julie)

Lo de siempre.

Trágate la ira, amor, y sigue desgarrándote el vientre.

Vuelve a susurrarme palabras de amor horas después de estallar en gritos, minutos antes de estrecharme con fuerza contra tu cuerpo, de reventar el mío a base de placer y sangre, horas antes de estallar en gritos de nuevo.

Me sigo repitiendo que todo esto está bien, que no necesito felicidad, la desecho porque lo que tengo es suficiente. Me sigo riendo en voz baja, con la cabeza agachada.

Escritor, planeta, sociedad, precocinados, esclavos.

Somos dependientes. No somos libres, no somos autosuficientes, somos incluso incapaces de crear algo desde cero: Ni un escritor puede escribir, ni un pintor puede pintar nada que haya salido de forma natural sóla y únicamente de su propia cabeza. Las ideas mismas que tenemos, nuestros pensamientos, son el resultado de de esa mezcla de percepciones, imágenes y olores, recuerdos y pensamientos.

En esta verdad que consideramos realidad estamos atrapados pero, ¿podemos darnos de bruces con el saber, por casualidad, y cogerlo, agarrarlo, apoderarnos de él y hacerlo nuestro para así intentar cambiar el contenido de este planeta tan putrefacto en el que vivimos? ¿Tenemos la capacidad de luchar contra nuestro propio mundo, contra nuestra propia naturaleza, para liberarnos a nosotros mismos?

Es cierto que estamos estancados, "clavados por las rodillas a estas aceras de pegamento" en este día a día sin sentido y somos seres tan influenciados por la sociedad que, en muchas ocasiones, la mayoría de nosotros estamos directamente determinados por ésta e, incluso, en el inusual caso en el que nos la lleguemos a plantear, suele ser con argumentos precocinados que nos han enseñado a repetir una y otra vez durante tanto tiempo que llegamos a creerlos ciertos o, incluso, incuestionablemente reales pero, aunque sea tan extremadamente improbable y muy muy complicado, aún es posible que estos esclavos (que somos) se den cuenta de lo que realmente son y decidan luchar por liberarse.



(2da en 4to de la E.S.O., hace unos tres años. Cuando era algo más "Mariele").

A Calderón, Gracias.
Hikari.