Creo que necesito de ti cosas que no puedes darme. Escucho tu silencio y me pregunto si estás atravesando tormentas o simplemente te da pereza levantarte mientras, a tu lado, te estoy pidiendo ayuda y no respondes. Pido ayuda vocalmente y no respondes, o te acercas, bromeas, das un par de pasos hacia mí y después vuelves a irte por donde venías.
Me da mucho miedo alejarme de ti porque me encantas, te adoro, me hace increíblemente feliz estar a tu lado, me siento visto y valorado, me siento incluso cuidado. Pero tienes un problema con la ayuda. Te has dejado recoger, te has dejado escuchar y has tenido mucho mimo y cuidado en proveerme a mí las cosas que me has permitido darte, pero yo necesito poder pedir ayuda, necesito poder contar con esa ayuda, he tardado años en aprender a no llevarme yo sólo a mí mismo y tú no estás en el mismo sitio. No quieres ayuda y no la permites, tampoco creo que seas capaz de comprender cuando otros la necesitan y eso hace que no pueda estar en muchos momentos a tu lado. No puedo ni quiero volver a ser alguien que no depende jamás de nadie, no puedo ni quiero volver a negarme cosas tan simples, tan humanas, tan mundanas. Necesito apoyo y necesito un cómplice, y he querido con toda mi alma que ese fuera tu lugar, pero no pareces querer tener ese sitio en la vida de nadie. Parece que te guste sufrir sólo, aunque después eso acarree que no puedas ni moverte y créeme, créeme cuando te digo que conozco esa rutina de baile mejor que nadie.
Me gustaría decirte que a veces puedo ayudarte aunque te niegues, que voy a acercarme en momentos en los que creas que debes llevarte tú sólo y que quiero compartir ese peso contigo, pero si pones barreras amor, yo no voy a pelearme. Ya no tengo 16 años, no voy a dejarme la piel por nadie y tengo suficiente comida en mi plato. En este momento no quieres a nadie tan cerca y no seré yo quien te haga ver que está bien pedir ayuda, pero ojalá te des cuenta pronto. Te amo, y puesto que te amo y te necesito cerca, voy a alejarte un tiempo hasta calmar esta necesidad, porque tú no quieres acercarte tanto. No quiero sentir carencias en mi relación contigo, así voy a alejarte, por el bien de, de alguna forma, mantenerte dentro de mi vida y de mi jardín.
Te quiero.