Un instante en el que escribir. Algo. Lo que sea.
Tras algunos de los sucesos acontecidos en los últimos días -como reencontrarme con los sentimientos por el baile, canciones olvidadas, observar escritos y emociones en recuerdos que ya no sé a quiénes llegaron a pertenecer o hacer referencia, charlas con aquellos a quienes he decepcionado, el conflicto y la carga de un lobo, la existencia de un ser de alas grises, las preguntas de aquél a quien pude llegar a hacer daño, el darme cuenta de quiénes son realmente personas cercanas a las que amo como la piel de mármol y mi felino, las expresiones de arte incrustadas hoy mismo en mi flujo sanguíneo, "El límite", los libros de Baricco, yo y mis pensamientos de mareas resueltas en olas que suben y bajan como sumisos indomables, escuchar atentamente la narración de lo ocurrido tras malas decisiones y el reencuentro con quien se halla unos pasos por delante en el mismo camino que yo-, se está dando una suma que me ha hecho dar un pequeño círculo argumental en el hilo de mis pensamientos. Esta suma podría llegar a cualquier cosa, grande o pequeña, decisión contraproducente o favorable, puede esfumarse en la nada y hasta podría llegar a invertirse. Es una suma aún no resuelta, desconozco el resultado pero, durante mi escucha al arte, se me pasó el siguiente pensamiento por la cabeza: "No quiero ser grande, quiero reconocimiento." Se deslizó esta frase entre mis habituales pensamientos de forma pasiva, hasta transparente, pero es posible que se trate de algo muy cierto, lo cual significaría mi reciente e imperativa necesidad de efectuar algunos cambios sobre mi estrategia actual pero, como ya he dicho, aún desconozco el resultado -tanto interno como externo- de esta suma.
09:42 p.m
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