sábado, 6 de febrero de 2016

30/01

Que me da asco tu existencia y ese es el tema. Que últimamente solamente que te acerques, que respires, que me cuenten que sigues continuando tus mentiras,tus falacias, tus caídas, me arrepiente. Me arrepiento. Me arrepiento de tantas tonterías. Me arrepiento tanto de haberte querido, de haberte entregado tantos pedazos de mí poco a poco, gota a gota estuve a punto de entregarme entera y, al irte, me habría roto y, al haberme ido yo, habría desaparecido. Me habría desvanecido. No me habría ido nunca. Me habría quedado hasta permitir que absorbieras absolutamente todo lo que yo era, todo lo que yo fui, todo lo que he llegado y conseguido ser/hacer con tanto esfuerzo, se habría ido, habría desaparecido para siempre por ti. Por tus locuras, por tus tonterías, por tus caras de enamorado y tus faltas de cariño. Por tus te quiero. Por tus mi vida. Por esas noches fingiendo hacerme el amor mientras solamente me follabas fuertemente, saciando tu ira o complejo. Complejo de Edipo. Qué complicado. Otra vez con lo mismo, la misma historia, la misma tontería. Ya no sé si fiarme de tus buenas intenciones, ya no sé si fiarme de si alguna vez las hubo, ya no quiero volver a escuchar tu voz ni ver tu rostro porque te entregué casi todo lo que tenía y solamente me quedó un suspiro, un resquicio de cordura para salir corriendo y gracias al cielo que lo tuve porque, de no haberlo tenido, yo ya no sería. Ya no sería yo y ya nos sería nadie. Y me falta tanto ahora. Quedó solamente ese resquicio de cordura y es lo único que queda. Eso y arrepentimiento y ganas de volver. Ganas de volver a salir corriendo detrás de ti y dártelo todo a pesar de que tú nunca diste nada jamás. Jamás de los jamases. Creíste darlo, creíste que con salir corriendo de un auditorio solamente para verme porque pensabas que estaba mal, era suficiente. Creíste que con eso ya me conocías, creíste que con eso ya me querías y era mentira para ti, para mí y para todos. Siempre fue mentira, siempre fue una historieta de mierda que nos creímos por gilipollas, por idealistas, por intentos de anarquistas. ¿Qué amor libre ni qué monogamia, si no somos si tan siquiera capaces de hablar de sinceridad? Nunca lo fuimos. Nunca lo fuiste y me pegué como una lapa a eso. odas las cosas que te di eran palabras mayores. Hasta mis padres te echan de menos más de lo que me quieren a mí cada vez que sales por la puerta. Te pegaste, te adheriste a todos los rincones de mi vida y ahora no me queda un solo resquicio de mí en mí, Me encuentro solo en una habitación en la que solamente hay fotos tuyas y voces tuyas y sonrisas tuyas y estúpidas guitarras de mierda. Y me sigue faltando la respiración, no porque me ahorques con un cinturón mientras me follas salvajemente, no. Porque te fuiste. Porque me fui. Porque decidí vivir mi vida por mí misma. Porque decidí dejar de darte y ahora me queda menos. Menos que nada. Menos de lo que tenía cuando estaba contigo porque te lo daba todo, sí, pero estaba contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario